Carta a un(a) amigo(a)

Querida amiga:

Lo primero que quiero recordarte es que eres fuerte y bella, no importa que diga el resto. Créetelo.

Sé que eres rara, te haces amiga hasta de una mosca, ¿cómo no? si amas abrir tu corazón y hablar con todo el Universo aún cuando no haya nada trascendental para decir.

Te he visto reír, una y mil veces. He visto tu felicidad y también como ocultas tu tristeza con risas. He visto como cantas con emoción hasta quedarte sin voz en la primera noche o por varios días; te he visto bailar hasta que los pies no te dan más y el maquillaje se comienza a correr. Te he visto en la luz y en la sombra.

Te he visto llorar, no una vez sino cada vez que te has permitido soltar; he visto como tu ternura cae en mis hombros sin entender lo que pasa a tu alrededor tal cual una niña de 2 años con problemas de adolescente y de adulto.

Te he visto transitar mi camino tanto como el tuyo, abierta a las sorpresas que pueda darte de un segundo a otro con mis cambios drásticos. Gracias por prestarme las líneas de tus manos para interpretarlas, por abrir tu corazón a mí y a mis cartas, por dejar que todo mi proceso sea contigo, por animarme cuando caigo o dudo, por cantar conmigo, por bailar en la calle de semáforo a semáforo, por los dulces, los detalles y claramente por terminarte mi comida para que nadie se enteré que como muy poquito.

Escuchas como nadie, así te estés ahogando lo escuchas todo;  la respuesta a todo suele venir acompañada de una frase que yo te diría: “déjalo que fluya”. Creo que es la mejor premisa para describir nuestra relación.

Pasamos del odio al amor, literalmente. Obvio no fue un paso rápido, ni de un día a otro, pero hoy entiendo que la vida nos unió por algo mucho mayor y que tal vez ese suceso era la forma de decirnos “tienen que estar cerca”. Hoy le agradezco a los dos momentos al de odio,  y al tránsito porque nos han permitido la amistad que hoy tenemos.

No es cualquier amistad, acá podemos hablar dos horas por teléfono y sentirlas como un segundo, podemos vernos o no vernos y saber cómo esta la otra; podemos escribirnos o no y aun así no nos olvidamos. No cumplimos ni la mitad de los memes que hay en redes sociales sobre una amistad, pero si no somos del común y nuestra relación no es del montón era imposible que lo cumpliéramos.

Quiero que más personas tengan relaciones así de puras, de amables. Nuestra amistad es una oda al permitirnos ser una con la otra.

Hoy te agradezco, te respeto y te admiro. Gracias por enseñarme de ti y de mí, por ser tan genuina.

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